jueves, 28 de agosto de 2008

¡QUÉ GRANDE ES LA TIERRA DE ASTERIX Y OBELIX!


Vaya por delante que hacer vacaciones en agosto me fastidia, pero no tengo otra opción. O es en esta época o ya pocos días son los que puedo ir juntando para hacer viajes que sólo sean placer y no se vean salpicados de obligaciones laborales.


También deciros que hacer de turista no me va, pero en agosto aunque no quieras ser turista lo eres. Moverme entre marañas de gente que sólo buscan hacerse la foto en la Tour Eiffel, la Notre Dame o en el archivisitado Mont Saint-Michel me resulta fastidioso y acaba con mi poca paciencia. Me gusta ser viajera y no turista y esas aglomeraciones no me dejan disfrutar como desearía. Ya tengo la lección aprendida para futuras ocasiones. He huido siempre de esas situaciones y la ignorancia de lo que allí he encontrado es lo que me hizo elegir ese destino. Ahora, tras el viaje, no lo volvería a repetir en la misma época.



Bretaña es un destino estupendo para disfrutar de la naturaleza y de pueblos con historia que, en sí, todos ellos son monumentos. Tienen una arquitectura tan peculiar, que hacen que recorras sus calles no queriéndote perder detalle de esos contrastes que marcan la diferencia del lugar. El lado negativo es lo que os comentaba antes, ir a Bretaña en agosto, a ciudades como Vannes, Carnac (con sus formaciones megalíticas), Quimper, Locronan o Saint-Maló, es como visitar la Sagrada Familia de Barcelona; desfiles, riadas de gente, en este caso con paraguas (de 8 días han llovido 4), entrando y saliendo de las tiendas de baratijas y souvenirs que todo pueblo turístico sucumbe a abrir para explotar las manadas de turistas que visitan el lugar.



Para no recorrer tantos kilómetros a diario en coche, tuvimos 3 bases de operaciones, hoteles en la zona sur, el oeste y el norte de Bretaña, y aun así la panzada de coche ha sido tremenda, pero ha permitido conocer lugares bonitos sin hacer tanta carretera.



En cuanto a cuestiones gastronómicas, lo típico de Bretaña son las crepes y las galettes. Hay bares y restaurantes que sólo tienen eso en su carta. El menú lo componen un primer plato, segundo y postre, todo ellos de crepes de mil colores, sabores y maneras.



Las galettes tienen forma cuadrada y se elaboran con trigo sarraceno, llamado también trigo negro. Las crepes son las redondas, más blanditas, se elaboran con froment (trigo candeal) y se cuecen en la billig, que es el utensilio eléctrico o a gas, en el que, con la ayuda de un rastrillo de madera y de una espátula, hacen unas crepes enormes, finísimas y, en muchos casos, deliciosas. A mí en particular me gustaron más las galettes por la novedad que supone no haberlas probado nunca y por tener una textura más firme que soporta mejor todo tipo de ingredientes. Si están bien hechas, no se deshacen en el plato. Tomé una con vieiras acompañadas de un fondo de puerros que estaba pá morirse de rica.

Otro de los platos estrella de Bretaña son los famosos “moules” (mejillones). Los preparan de formas muy variadas, pero no acababan de agradarme. En su mayoría saben a “leche” y no entendía el por qué de ese sabor tan extraño y es porque los cocinan con mantequilla y crema, en muchos casos. Menos mal que hay lugares en los que siguen una receta más ligera y los elaboran con sidra. Ya he probado en casa y han salido riquísimos. Más adelante lo colgaré en el blog.

En cuanto al apartado de dulces, todo está basado en la mantequilla. Asunto atractivo por un lado, pero peligroso por el otro. Si llego a ceder y me rindo al deseo de probar todos esos dulces típicos, dos tallas más hubieran sido fáciles de conseguir. Si os gusta la mantequilla, Bretaña es un lugar ideal para disfrutar de la cocina dulce o salada, porque es un ingrediente que no falta en ninguna salsa y en ningún plato. Los pasteles típicos son: Kouing Amann, del que cada población tiene su versión. Gâteau bretón, de lo más típico. Quatre-quarts, es un bizcocho esponjoso con la misma proporción de mantequilla, azúcar y harina. El far breton, que es un flan, al que se le añade harina y calvados o ron, y opcionalmente, uvas pasas, ciruelas deshuesadas o manzanas. A mí me encantó, encontré que era el más ligero de los dulces de allí. Galettes bretonnes, típicas galletas a tope de mantequilla, doraditas y que se encuentran en todos los rincones de Bretaña.



Las mejores experiencias gastronómicas las he tenido en la localidad de Vannes, un precioso pueblo medieval, muy cuidado y con un turismo un tanto más tranquilo que otros lugares de Bretaña. El restaurante, en cuestión, se llama Terroirs. Tienen una carta corta en platos, muy extensa en vinos y sugieren los maridajes. El primer día ya advertimos que trataban con mucho amor el producto, siempre de gran calidad, respetando los sabores y atreviéndose a interesantes mezclas de ingredientes. Nos encantó y repetimos 3 días. No fallaron nunca. Tanto la chef como el jefe de sala son muy cordiales y sencillos. Ella salió a saludarnos porque el camarero le dijo que había clientes que habían repetido 3 días. Fue todo un detalle que dice bastante de ellos.

Otro lugar donde se come estupendamente es en el fin del mundo bretón, en la zona de las rías (abers), en concreto en el puerto del Aber Wrac'h. Lugar tranquilo y bonito, donde el juego de las mareas atlánticas deja ver un paisaje diferente a cada hora del día. Las rías entran caprichosamente en la tierra, tragándose parte de la arena que horas más tarde quedará cubierta por algas y cientos, miles, de conchas. Es donde están las dunas de Santa Margarita, una playa inmensa que en la marea baja permite ir hasta los faros, disfrutar de la vista de los islotes y hacer volar las cometas. Después se convierte en una playa preciosa de aguas esmeraldas, aunque frías e inquietas. La zona es muy recomendable para quien huye de la masificación turística. Tomad nota: la zona de los Abers bretones, tierra de leyendas y de paisajes marinos muy especiales. El Aber Wrac’h es un puerto muy famoso por sus ostras, langostas y bogavantes y el Restaurante Vioben es muy reconocido por calidad y elaboración de sus platos. Yo como no soy fan de ese tipo de bichitos, sólo tomé pescado a la brasa, en concreto lubina y rodaballo salvajes, que estaba riquísimo y a precios más económicos que aquí. Las galettes, las más buenas que he probado en Bretaña, en Cap'Tain Crêpes, también en ese puerto.




Para la zona de la Bretaña norte nos hospedamos dos noches en Saint-Maló. A mí, particularmente, no me gustó. La zona de intra muros está abarrotada de gente a todas horas y los edificios son muy grises y sin atractivo. La playa de Rochebonne, eso sí, es muy bonita. Han hecho una barrera de troncos de árboles que la hace especial y sobre todo cuando sube la marea. Gastronómicamente hablando hubo acierto total al reservar mesa en el Restaurante A La Duchesse Anne y en Le Chalup. Ambos de buena calidad, aunque en el mes de agosto, están saturados y no atienden ni sirven al nivel que sus precios exigirían.



El último día fuimos al Mont Saint-Michel en Normandía. Estábamos avisados de la acumulación de gente que allí ahí siempre, por lo que nos despertamos a la 6.30 y a las 8 ya estábamos allí, de los primeros en el aparcamiento. Es una imagen espectacular de lejos sobre todo. Una vez dentro decepciona bastante. Primero, por el nido de tiendas de baratijas y restaurantes de fritanga que llegan hasta el pie de la abadía y después porque, una vez dentro de ella, la ves tan desnuda, sin ninguna obra de arte, sólo su arquitectura interior que es mil veces repetida en cualquier templo católico del mundo. Eso sí, si sales de allí y pisas la arena, ésa que después cubre el agua y miras hacia arriba, impresiona su visión. Por cualquier lado que la mires resulta espectacular.



Y ya ruta para París. Os lo explico en el próximo post.

sábado, 23 de agosto de 2008

SE ACABARON LAS VACACIONES


Bueno, pues eso, se acabaron y, además, de una manera un tanto accidentada. He estado 8 días por la Bretaña y 5 en París. Del viaje os haré una crónica más adelante, en cuanto pueda escribir con normalidad (ahora sólo lo hago con una mano), pero es que no quería dejar pasar más días sin saludaros.

El viaje ha estado bien, pero no ha acabado bien. A dos días de volver a casa, hice un mal gesto para evitar caerme en las escaleras automáticas del metro y, aunque en ese momento sólo tuve molestias, después del viaje de regreso en coche, quedé muy tocada y al ir a urgencias me dijeron que había fisura de costillas y una fuerte contractura muscular que me obliga a hacer reposo casi absoluto.

La medicina natural funciona rápido y confío en ponerme en forma en nada y poderos mostrar las fotos de esos lugares estupendos para arrugar la Visa que me recomendasteis. He hecho una ruta por casi todos ellos. Traigo fotos e impresiones de su atención y de lo que ahí venden.

La foto de este post es una imagen diferente del concurrido Mont Saint-Michel.
Un beso y hasta dentro de unos días.

jueves, 7 de agosto de 2008

DÍAS DE DESCANSO


Bueno, pues al fin han llegado. Ya tenía ganas de acabar el trabajo que me tenía secuestrada en los últimos meses.

Disculpad porque no he respondido a vuestros últimos comentarios ni os he agradecido los premios, pero la línea adsl de casa iba 5 minutos y se cortaba 10 horas, así poco podía hacer.

Ahora escribo este post desde el lugar de vacaciones. Este año ha tocado, después de tiempo de insistir, la Bretaña francesa. Me encanta este lugar que me recuerda a esas películas antiguas rodadas en la costa irlandesa. El mundo celta y sus paisajes tienen mucho en común y me atraen sobremanera. Os dejo una foto de hoy mismo, día gris y lluvioso (maravillosa experiencia después de los 38º de Barcelona los últimos días) hecha en la isla de Arz, en el golfo de Morbihan. Lugar recomendable y bonito para un turismo tranquilo, de naturaleza, con historia y con una gastronomía interesante. Al final de la ruta por la Bretaña norte, si todo va bien y todavía quedan fuerzas y ganas, una escapada a París y de ahí a casa.

Si alguien conoce comercios de alimentación interesantes o de ingredientes curiosos, especiales o de cacharritos de cocina que me lo deje por aquí. Se lo agradeceré infinito. Y lo mismo digo de restaurantes por Bretaña o París (por favor, sin estrellas ;), o si conocéis alguna web fiable donde haya reseñas. En fin todo aquello que sepáis que es de interés para los que nos gusta disfrutar de la comida, dentro y fuera de casa.

Volveré con ganas a visitaros a todos. Ya tengo monillo. Espero traer, también, nuevas ideas para este blog. Un beso y sed felices.

miércoles, 30 de julio de 2008

TRES EN RAYA DE MELÓN


Con poco tiempo, a veces pocas ganas y con el calorcito que ha vuelto otra vez a Barcelona, hay que pensar en comidas rapiditas y fáciles de elaborar (ya tuve bastante con los cubitos de mantequilla) que apetezcan tomar a toda hora y que encima queden atractivas y divertidas en la mesa. En concreto, este postre sabe de rechupete si los melones son como los de secano, duritos y dulces.

La presentación la pensé cuando compre “la baldosa de pizarra”; sí, eso que venden en las tiendas de menaje que se utiliza como fondo de plato, pero que yo uso para servir y hacer fotos y queda, a mi gusto, muy atrevida en la mesa.

Para darle vidilla al melón, me dejé llevar por mi adicción al sabor del maracuyá, que es una fruta que me encanta. Potencia el sabor de cualquier postre de fruta cruda que toméis. Su perfume y el aroma que desprende esa mezcla gelatinosa de pulpa y semillas me tiene loquita. Compro, siempre que encuentro en el mercado, y se la añado al zumo de naranja y a las macedonias. En este caso, la mezcla queda estupenda, impregnando el culete de las bolas en su pulpa.


Preparando este postre, si tenéis niños se lo pasarán divertido haciendo bolitas, si sólo sois adultos os lo pasaréis de lo más comiéndoos las que decís que no salen bien, con lo cual puede resultar que a la hora de montar los platos, tengáis que ir, de nuevo, al mercado a por más melones. Es lo que hay, os lo digo por algo ;))


Ingredientes:

* Melón de piel de sapo

* Melón de Cantaloup

* Maracuyá, Granadilla, Fruta de la Pasión (tiene mil nombres)

* Hojas de menta para decorar




Elaboración:

1.- Hacer las bolitas de melón y colocarlas sobre papel absorbente.


2.- Abrir el maracuyá y sacar toda su pulpa. Esparcirla sobre el plato de servir y colocar las bolitas de melón al gusto.

3.- Decorar con hojas de menta, que también dejan su aroma


Y, ya está, a disfrutarlo

jueves, 24 de julio de 2008

PINCHO DE MANTEQUILLA DE COLORES


¿Quién dice que la mantequilla no puede ser un pincho? Bueno, pues lo es y bien rico. No para abusar, ehhh, no vayáis a pensar que se me ha ido la cabeza y que del ayuno de frutas paso a ponerme morada de mantequilla, noooo, ni mucho menos, pero como pinchito divertido y atípico, sí que me vale.

Tras leer la convocatoria de Astrid, pensé que podía ser adecuado porque esa mezcla de especias e ingredientes están riquísimos untados en una minitostada, en muy pequeña cantidad. Cada mezcla es muy aromática y, como veis, también muy colorista. Hace años leí en un libro francés de cocina que hacían tacos de mantequilla perfumada para tomar con sopas y otros platos y de de ahí partió la idea.


Es laborioso, no os lo niego. Para hacer tan poca cantidad se invierte el mismo tiempo que para hacer ¼ de kg. pero queda muy simpático puesto en la mesa, cada una con un sabor, olor, color y textura diferentes, aún partiendo de un ingrediente común: la mantequilla.

En verano es muy difícil trabajar todo lo que lleva mantequilla, eso ya lo sabéis. Se deshace, se pone en punto pomada a la mínima. Eso va bien para mezclar los ingredientes sin necesidad de batidora, pero es pésimo para darle forma y realizar los taquitos. Yo los metí en moldes de cubitos en el congelador para poder hacer la foto, porque se desmontaban muy rápidos.

Espero que la idea os guste y os arregle algún aperitivo con vuestra gente. Aquí va la explicación. Un beso a todos.



Ingredientes:

* 250 grs. de mantequilla de la mejor calidad que podáis (en mi caso, la compro directamente en una granja y es sin sal).
* semillas de comino tostadas (al gusto)
* cilantro y piel de ½ lima, no tratada químicamente rallada (al gusto)
* tomates secos hidratados en aceite, albahaca picada y pimentón rojo dulce (al gusto)
* cúrcuma, nuez moscada y jengibre (al gusto)
* olivas negras, romero y tomillo secos (al gusto)
* sal marina

Elaboración:

1.- Dejar la mantequilla fuera de la nevera hasta que esté bien reblandecida. Hacer 6 porciones de igual peso.

2.- Calentar una sartén al máximo y sin aceite. Echar las semillas de comino y remover continuamente para evitar que se quemen. En menos de un minuto están listas. Esperar que se enfríen y añadirlas a su porción de mantequilla junto con una pizca de sal. Reservar.

3.- Cortar finamente el cilantro y rallar la piel de la lima. Mezclar con la mantequilla y una pizca de sal. Reservar.

4.- Secar bien los tomates de restos de aceite; picarlos muy pequeñitos y añadirlos a la mantequilla, junto al pimentón dulce y la albahaca picada. En este caso no añadir sal, puesto que los tomates ya llevan sal. Reservar.

5.- Mezclar cúrcuma, nuez moscada y jengibre y añadirlas a la mantequilla y una pizca de sal. Reservar.

6.- Picar finamente las olivas y mezclarlas junto a la mantequilla y una pizca de romero y tomillo triturados. No añadir sal.

7.- Poner las mezclas en los recipientes que más os gusten. Yo cuando lo hice tenía unas cubiteras muy normalitas, ahora me he comprado haciendo formas divertidas y la presentación queda más chula.

¡A disfrutarlo!

domingo, 20 de julio de 2008

SUSHI NIGIRI INTEGRAL DE MELOCOTÓN


La anfitriona del hemc 24, Cerise, ha elegido como tema una fruta de temporada, el melocotón. Esta es mi primera aportación.

Ahora como sólo apetecen frutas y cosas fresquitas, me pareció estupenda la elección de Cerise, además que da para mucho. El melocotón es una fruta muy sabrosa que, tanto cocinada como en crudo, nos permite disfrutar de un sabor y de un color sorprendentes.

He elegido esta presentación por nada habitual y novedosa (está hecho con arroz y azúcar integrales). Salieron riquísimos, muy pero que muy melosos. Espero que os gusten.


Ingredientes para 2:

* 50 grs. de arroz integral
* 50 grs. de azúcar integral
* 350 cl. de leche, más o menos
* 1 vaina de vanilla
* agua
* melocotones amarillos y rojos


Elaboración:

1.- Lavar el arroz y hervirlo durante 25’ solo en agua

2.- Escurrirlo y ponerlo en un cazo con la leche y la vaina de vainilla abierta para que salgan las semillas y así dejen todo su aroma.


3.- Dejarlo cocer aprox 25’-30’. Remover con frecuencia para evitar que se pegue. En los últimos 5’ de cocción añadirle el azúcar y mezclarla bien para que se deshaga (el azúcar integral cuesta más de integrar a las mezclas)

4.- Dejar enfriar del todo y hacer bolas alargadas, como si fueran croquetas. Se trata de dejarlas compactas para que no se deshagan al manipularlas y poner por encima cortes de melocotón finos y de forma que la parte superior del arroz quede totalmente cubierto.

5.- Decorar el plato al gusto y ya está. Os recomiendo, ahora en verano, meter el arroz en la nevera, o incluso en el congelador, después de haberle dado forma; aguantará mejor.

¡Qué aproveche!

jueves, 17 de julio de 2008

OLIVAS PREÑÁS


En el blog de Astrid se convida a un concurso de pinchos y pensé que estas olivas sin hueso podrían resultar divertidas rellenas de ingredientes varios.

Si un día os apetece sorprender a la familia y amigos y presentarles esas cositas grandes y redondas rellenas de lo que se os ocurra y os guste, os aseguro que causan sensación y alguna que otra risa, porque parecen, eso, olivas preñás. La foto no deja ver lo enormes que son y lo simpáticas que resultan.

Ingredientes:

* olivas clase gordal sin hueso (las más grandes que encontréis)
* boquerones en vinagre
* anchoas en aceite
* salmón ahumado
* pepinillos
* olivas negras
* queso casero con hierbas


Elaboración:

1.- Vaciar las olivas gordal con un palillo de cualquier resto que tuvieran por dentro


2.- Preparar los diferentes ingredientes y trocearlos al tamaño justo para que quepan y sobresalgan

3.- Rellenar los olivas con ayuda del mango de una cucharilla o de cualquier otro utensilio.

Y listo, fácil, rápido y ocurrente.

lunes, 14 de julio de 2008

PAN DE CALABAZA


Tenía ganas de hacer pan y como los últimos intentos de amasar no han ido demasiado allá, he preferido intentarlo con un pan algo diferente de harina blanca.

El verano es infernal para encender el horno y como llego muy tarde a casa, no me da tiempo a levar masas ni nada parecido, he de hacer el pan el domingo. Mi cocina es como una pecera, hay mucha ventana, mucho cristal y es un reto cocinar a horas normales en esta época. Hacer pan me resulta complicado porque no siempre estoy dispuesta a levantarme un domingo a las 7 a encender fogones.

Este pan de calabaza, si os gusta ese ingrediente, os encantará. Es una receta de un libro francés de panes y quedó muy rica con ese sabor dulzón y suave de fondo que le da la calabaza. Es entretenido el proceso, pero merece la pena el resultado. En casa gustó mucho.

Aquí os la dejo, ya me contaréis.


Ingredientes:

* 250 grs. de calabaza cocida al vapor
* una cucharada sopera de aceite de oliva
* 40 grs. de azúcar (yo puse integral)
* 25 grs. de levadura de panadero fresca
* ½ kg. de harina blanca (T 65)
* 10 cl. de agua tibia
* ½ cucharadita de las de café de sal fina
* 1 yema de huevo



Elaboración:

1.- Limpiar y cortar la calabaza en cubos. Hervirla al vapor durante 20’ Dejarla enfriar y pasarla por la batidora, añadiéndole el aceite, la sal y 25 grs. del azúcar. Reducir la mezcla a un puré fino.

2.- Poner la harina en un recipiente grande que permita amasar. Hacer un hueco en medio y echar 3 cucharas soperas de agua en el que se habrán disuelto el resto del azúcar (15 grs.) y la levadura fresca. Mezclarlo todo bien y taparlo con un trapo. Dejarlo reposar 15’

3.- Cuando la masa ha crecido, echar el resto del agua y el puré de calabaza. Mezclarlo todo bien con una cuchara de palo hasta que esté bien homogénea.

4.- Trabajar la mezcla con la cuchara de palo durante 10’ y dejarla reposar, tapada con un trapo, durante 1 hora.

5.- Cuando ha doblado el volumen, enharinar un molde para el horno y poner la mezcla. Taparlo y dejarlo levar 45’ más. La masa ha de haber doblado el volumen y rebasado ligeramente el molde.

6.- Batir la yema de huevo y mezclarla con un poco de agua. Pintar el pan por encima y cocerlo en horno precalentado a 200º durante 40’. Para comprobar que está hecho meter la hoja de un cuchillo y si sale limpia ya estará.

martes, 8 de julio de 2008

PATATAS RIOJANAS. VERSIÓN VEGETARIANA.

Una vez más Alicia del estupendo blog “amiloquemegustaescocinar” ha hecho una convocatoria invitándonos a participar, en esta ocasión en un libro virtual dedicado a la cocina regional española.

Siempre es un placer participar en las convocatorias de Alicia. Su blog es un ejemplo de buena cocina con una presentación elegante y sofisticada. A mí particularmente me encanta. Soy asidua y, en mi opinión, es un blog de referencia de cocina moderna, ligera y sin perder de vista cómo cocinaban nuestras abuelas. En fin, un gustazo participar en ello.

Soy riojana, pero una riojana rara. Por varias cosas: mi lengua habitual no es el castellano, sino el catalán; no me gusta el vino, a excepción de algún vino blanco y nunca es riojano; no voy de vacaciones allí, cosa bastante inhabitual en los riojanos que, aunque sólo sea por ponerse moraos de vino y chorizo, acuden siempre que pueden a las fiestas de sus pueblos; no como cordero ni cerdo, delito total en una riojana de rancia casta como yo. Y a pesar de todo ello, adoro mi tierra, me siento de allí, hablo castellano cuando lo que he de decir me sale de las vísceras y no del cerebro y me encanta su gente, hospitalaria y amable donde las haya, dispuestos, siempre, a que los forasteros se vayan satisfechos y dispuestos a volver para disfrutar de todo lo bueno que da esa tierra, que es mucho. La excelencia de sus productos la ha hecho famosa en todo el mundo y con razón.


Y para demostrarle a mi familia que no soy tan descastada como les parezco, aquí están unas patatas riojanas versión vegetariana (¡sacrilegio total!) hechas a las tantas de la noche, comidas a horas inconfensables y con unas fotos con luz artificial que no les hacen el honor de lo buenísimas que salieron.

Espero que os gusten. Un saludito a todos.

Ingredientes para 2:

* 500 grs. de patata
* ½ cebolla
* ½ pimiento verde
* ½ guindilla
* 3 dientes de ajo
* 2 cucharaditas de carne de pimiento choricero
* 1 cucharadita de pimentón
* 2 hojas de laurel
* perejil
* sal marina
* 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
* agua

Elaboración:

1.- Picar la cebolla, el pimiento verde y los ajos. Sofreírlo todo hasta que quede dorado, pero sin quemarse.

2.- Pelar y cortar la patata. Hacerlo introduciendo la punta del cuchillo para que haga como un chasquido al partirla. Es la típica manera de hacerlo. Rota así, la patata sacará el almidón y el caldo quedará meloso y suave. Mezclarlas con el sofrito y removerlo todo.

3.- Añadir la carne de pimiento choricero, los aritos de guindilla, el pimentón, el laurel y cubrirlo todo con el agua. Salar.

4.- Dejar cocer 5’ a fuego fuerte y después 30’ a fuego medio bajo. Yo las remuevo como si fuera un bacalao al pil pil, sin meter la cuchara, sólo moviendo en círculos la tartera de barro. De esta forma sale una salsita excelente y las patatas no se rompen. A la hora de servir espolvorearlas con el perejil picado fino y ya estarán listas.

viernes, 4 de julio de 2008

TARTA DE PUERROS Y ROQUEFORT


Esta tarta es hermana gemela de la de hinojo y gorgonzola que colgué hace días. Sólo he cambiado el tipo de verdura y el queso. La base es pasta brick igual.

Últimamente apenas cocino. No hay quien aguante en casa con los fogones encendidos. Sólo lo hago en ocasiones especiales. Básicamente preparo ensaladas completas de cereales o legumbres que sirven como plato único, gazpachos y muchas frutas (una ruina en fruta, a los precios que está).

Por mi trabajo, en esta época y hasta octubre, estoy muchas horas fuera de casa. No es que las trabaje todas, pero al no estar en casa no puedo dedicarme, como me gustaría, al tema de los fogones. Con lo que me relajaba hacer unas magdalenas a las 12 de la noche al ritmo de Antony and the Johnsons o ir haciendo adaptacions de recetas vuestras o de libros que después acaban en la basura o en el estómago (según cómo salgan). Y es que es una delicia, tras una jornada laboral densa, disfrutar del silencio de la noche, de la música que me relaja y de los nuevos sabores que salen de fusiones varias. Para mí es el no va más, son unas horas de felicidad, de placeres sencillos y hasta, según sea la receta, económicos y saludables.



Aquí va.

Ingredientes:

* 5 láminas de pasta brick
* 2 manojos de puerros
* 25 grs. de mantequilla fundida
* 2 huevos
* 50 grs. de queso Roquefort
* aceite de oliva virgen
* sal marina
* pimienta negra


Elaboración:

1.- Precalentar el horno a 160º

2.- Untar las láminas de brick con la mantequilla derretida e ir poniendo una encima de otra. La última, la que queda arriba, no untarla. Han de quedar como si fuera una sola lámina. Forrar una bandeja con papel sulfurizado y hornearlas durante 10 minutos.

3.- Limpiar y cortar los puerros, manteniendo su parte verde. Ponerlos en una bandeja al horno, echarles el aceite con spray (muy poca cantidad), salpimentarlos y tenerlos 15 minutos. Así se consigue que queden enteros y no queden aceitosos.

4.- Batir los huevos y mezclarlos con el queso Roquefort bien desmenuzado.

5.- Echar la mezcla de huevos y queso en la pasta brick y colocar los puerros. Yo lo he hecho en forma circular, pero seguro que hay mil versiones.

6.- Hornear durante 20 minutos hasta que quede doradita y ya estará lista. A la hora de servir, esprayarla con un poquito de aceite, queda más viva de tono, más sabrosa y presentable.

lunes, 30 de junio de 2008

PASTEL DE FRUTAS



A mediados de junio fue mi cumple pero, por una cosa u otra, la celebración en casa se ha hecho esperar (aunque fuera ya llevo 3 ;)).

En un día caluroso como el de hoy, la comida ha sido a base de ensaladas variadas y completas (ya las iré colgando) y para soplar las velas un pastel de frutas casero. He hecho algo rapidito y sencillo con las frutas que tenía por casa. El sabor riquísimo. El contraste del bizcocho de chocolate con los diferentes sabores y texturas de las frutas ha resultado agradable e invitaba a repetir.

Habitualmente a los pasteles de frutas se les baña con mermeladas diluidas en agua o almíbares ligeros. En este caso no le he puesto nada para hacerlo más light. Eso sí, tener en cuenta que se ha de montar y servir al momento porque al no llevar ningún “fijador” la fruta, con el calor que hace, no aguanta nada y empieza a echar agua y a destrozarse todo. Hoy,
las fotos han tenido que ir rapiditas y sin miramientos, el calor es mal compañero si las frutas no están maquilladas.

He utilizado un
molde de esos que tiene un poco hundido el centro y así me ha permitido poner la crema de tofu con frutas del bosque que le ha dado un toque más refrescante y ácido.

Voy mal de tiempo, para variar. Hoy el post es breve y va al grano, lo siento, pero se me cierran ya las pestañas y todavía he de preparar cosas del trabajo.

Un beso a todos y espero que os guste.


Ingredientes para un molde de 26 cm:

Para la base de bizcocho (igual que para un brazo de gitano):

* 3 huevos
* 50 grs. de azúcar integral + 15 gr. más
* 2 claras de huevo
* 60 grs. de harina integral fina
* 40 grs. de cacao en polvo desengrasado

Para la crema de frutas del bosque (ha sobrado):

* 250 grs. de tofu fino, tipo japonés
* 50 grs. de mascarpone
* 200 grs. de yogur de soja de frutas del bosque
* 10 grs. de agar-agar en polvo (ó 4 hojas de gelatina)
* 100 ml. de agua
* 70 ml. de miel

Para la decoración:

Toda la fruta natural, nada de en almíbar: piña natural, arándanos, fresas, frambuesas, kiwi, naranja, manzana fuji y grosellas. Pero podéis utilizar la fruta que más os guste.

Elaboración:

Del bizcocho:

1.- Batir los huevos enteros con los 50 grs. de azúcar hasta que quede una mezcla cremosa.

2.- Añadir la mezcla de harina y cacao en polvo, tamizados y con suavidad.

3.- Batir las 2 claras de huevo y a medio montar añadir los 15 grs. de azúcar restantes. Una vez montados, incorporarlos a la mezcla anterior, con cuidado de que no se bajen.

4.- Untar el molde con mantequilla y hornear durante 10-12 minutos a horno precalentado a 180º

De la crema de frutas:

1:- Hervir 5 minutos el tofu, que se enfríe y escurrirlo bien.

2.- Desmenuzarlo y mezclarlo con el yogur y el queso mascarpone. Triturarlo todo con la batidora eléctrica hasta obtener una crema suave sin grumos.

3.- Calentar el agua a unos 40ª y echar el agar-agar. Remover hasta que se disuelva bien y entonces incorporarle la miel. Agregar esta mezcla a la anterior y remover para que quede bien homogénea. Si utilizáis gelatina, proceder como indique el fabricante.

4.- Cuando el bizcocho esta frío, echar la crema en la cavidad central del bizcocho y meter en la nevera 4 horas para que cuaje bien y así la fruta no se hundirá.

De las frutas:

Simplemente lavarlas o pelarlas, secarlas y cortarlas como mejor os parezca. Yo soy un tanto caótica y nerviosa a la hora de las decoraciones. No puedo dar muchas indicaciones al respecto.

viernes, 27 de junio de 2008

Y EL PARAÍSO ES...

Baztán. Ahí he estado el puente de San Juan. En casa son poco frecuentes estas escapadas; mi compañero no es muy dado a viajes, le dan pereza, pero cuando nombro Malkoa no pone pegas. Aquello es un cachito del paraíso. Es el lugar al que uno siempre quiere volver.

Tuvimos la suerte, en nuestro primer viaje, de alojarnos en la casa rural, Malkoa. Y hemos repetido. Una delicia todo allí. El paisaje, el espacio interior, la decoración, las vistas y, por encima de todo, la calidad humana de su propietario, Valentín. Es el mejor relaciones públicas y guía turístico que tiene Baztán. Te hace feliz la estancia, desde los desayunos mimando los gustos de cada uno, hasta el atardecer, donde escanciando sidra, te explica cómo es el sonido que hace el cuco, cómo intenta aprender horticultura o te anima a una ruta de turismo alternativa por esta o aquella montaña. En definitiva, unos días que deseas que no acaben. Es de los lugares de los que me voy con pena y ansiando volver.

Además de Malkoa, Baztán tiene otras cosas ;)). En esta ocasión hemos hecho dos rutas por el Señorío de Bertiz. Un paraje precioso, muy cuidado, en el que se puede caminar entre bosques de hayedos y robles por senderos marcados que te hacen fácil el paseo sin olvidar que estás en la montaña y que es un espacio natural protegido. Puedes estar 6 horas caminando sin parar, disfrutando de arroyos, puentes de madera, arbustos y una sombra que se agradece en verano.

Hay pueblos como Arizkun, Oronoz Mugaire o Elizondo donde las tradiciones culturales y gastronómicas ayudan a que el viaje todavía sea más inolvidable. Participamos activamente saltando hogueras en los “sanjuanes” de Arizkun y comimos activamente, también ;)), en Casa Galarza y en Pastelería Malkorra de Elizondo y en el Restaurante Kuko en Oronoz (este último un carrusel de placeres gastronómicos garantizados). Y no sigo que porque no quiero hacerme pesada, pero vuelvo añorada y con ganas de correr al monte otra vez. Porque así le llaman al Baztán desde otros lugares de Navarra, el monte. Divino monte, que dure así siempre.

Os dejo unas fotillos:


Señorio de Bertiz



Elizondo


“sanjuanes” de Arizkun


Amanecer en Malkoa




Anochecer en Malkoa

viernes, 20 de junio de 2008

MILHOJAS DE MANZANA


Bueeeeenas, me voy de puente casi casi ya. Voy al paraíso. Al valle de Baztan, tierra euskalduna, al norte de Navarra. Eso sí que es disfrutar de un descanso. La casa rural es un lujo de detalles y el paisaje que se ve desde su terraza relaja al más histérico. La comida de la zona, qué decir. Pues nada. Es Navarra, uno de los sitios de España donde mejor se come. Y, además, en Elizondo, hay una pastelería que es una joyita tratando el chocolate.

Como podéis intuir la experiencia nada tiene que ver con la del ayuno de frutas ;)) pero aseguro que controlo, ehh. Que no me lo como todo ni de todo. Soy bastante selectiva, pero es que allí se puede ser. La materia prima es de una calidad excelsa y la cocinan manos muy experimentadas que no hacen más que potenciar los sabores y olores de los platos. Ya os contaré a la vuelta. A ver si hago fotos. Aunque cuando estoy de relax soy vaga hasta para eso. Todo lo almaceno en la memoria sensorial. Así cuando quiero darle a la moviola es mucho más fácil. Cierro lo ojos y recuerdo Baztan, la sonrisa asoma y entro en un estado de paz que para mí lo quisiera siempre.

Este postre (sí, sí, es un postre) es mi segunda aportación al HEMC 23 libre de gluten. Espero que os guste. Es una quedada el aspecto, el sabor una delicia y forma parte de la lista de postres que vi en una web que no sé de dónde era ni de qué, pero que me dejaron impactada por la presencia. He cambiado algunas cosillas, por el tema de los ingredientes que tenía en casa y porque no me gusta copiar recetas a rajatabla. Me aburre.


Un beso a todos y después del puente nos leemos. Disfrutarlo también si pertenecéis a los países con veneración al fuego (por lo de las hogueras de San Juan, no vayáis a creer cualquier otra cosa, ein..)



Ingredientes para 2:

* 1 manzana royal gala que no sea harinosa
* 1 aguacate no muy maduro de buen tamaño
* 12 fresas carnosas
* hierbas al gusto para decorar, yo he utilizado: albahaca, hinojo y diente de león
* vinagre de modena
* aceite de oliva virgen
* el zumo de 1 limón
* una cucharadita de miel


Elaboración:

1.- Exprimir el limón y poner el zumo en un plato hondo. Separar una cucharada y mezclarlo con la miel aparte.

2.- Lavar la piel de la manzana y descorazonarla. Cortarla en láminas finitas con una mandolina o un buen cuchillo de cortar verduras. Sumergirlas en el zumo de limón solo y ponerlas sobre un papel de cocina.

3.- Bolear el aguacate (yo hice medias bolas) y mojarlo en la mezcla de limón y miel. Poner las bolas en un escurridor, con cuidadín no se deshagan.

4.- Preparar la vinagreta y echar unas gotas encima de la hoja de diente de león (en mi caso) o también podría ser en una hoja grande de albahaca.

5.- Lavar las fresas y secarlas con delicadeza para que no pierdan las semillas. Ponerlas encima de un papel absorbente.

5.- Empezar a montar: rodaja de manzana y encima las bolitas de aguacate y fresas. Otra rodaja de manzana y la misma operación. Poner la última rodaja como tapa y el hueco que ha quedado al quitar el corazón nos servirá como un jarrón provisional para poner las hierbas aromáticas o lo que más os apetezca. A vuestro gusto.

Queda vistoso, diferente y muy rico. Hay que prepararlo al momento de servirlo. En caso contrario, todo se desmaya y pierde presencia.

Espero que os animéis a probarlo y que guste a los amigos, Ana y Víctor, de caminar sin gluten.

domingo, 15 de junio de 2008

SÁNDWICH DE MANGO Y FRESAS



Ana y Víctor, en los comentarios, me han dado la idea de que este postre podía ser una aportación al HEMC23 de este mes. Tenía pensado otro postre, pero como se pueden hacer dos aportaciones, ésta será la primera. Desde aquí les felicito por la labor informativa que hacen desde su blog.

El otro día buscaba por la red información sobre frutas ecológicas tropicales y yendo de una página a otra por los enlaces me perdí (suele pasarme), por lo que no os puedo decir la fuente de esta receta, pero vi la foto y me quedé prendada de este postre y de otros parecidos que iré colgando.

Como veis es todo en crudo, tiene una presencia ideal para cuando quieres dar un gustazo a los sentidos o quedarte con los invitados y, además, para más inri, es megadietético, o sea que lo tiene todo.

Aproveché un paseo por el mercado de la Boquería de Barcelona que, tras la huelga del transporte, empezó a estar llenito de género otra vez y compré unas fresas que decían cómeme. Riquísimas, muy dulces y duras. Las mejores que he probado esta temporada.

Para el mango os recomiendo elegir uno que no esté muy maduro y así aguantará mejor el corte y la manipulación, puesto que tiene que ser finito. En cuanto a las frutas rojas, elegid las que queráis. La foto original tenía moras y frambuesas. Yo no encontré que me gustarán de aspecto y con las fresas queda estupendo, también.

La menta y las flores de lavanda de encima no son sólo adorno, nosotros dimos cuenta de ellas. Queda deliciosa la mezcla de su sabor tan aromático con la acidez de la fresa y el sabor a resina del mango.

Animaros porque merece la pena.

Ingredientes para 2 personas:


* ½ mango
* 12 fresas pequeñitas
* zumo de limón
* flores de lavanda
* hojas de menta


Elaboración:

1.- Cortar dos láminas de mango del mismo tamaño.

2.- Limpiar y cortar las fresas para darles un tamaño idéntico de alto.

3.- Humedecer el mango y las fresas con el zumo de limón. Yo lo hago con un pincel de silicona.

4.- Montar el sándwich y poner la decoración de lavanda y menta como mejor os parezca.

¡A disfrutarlo!

viernes, 13 de junio de 2008

AYUNO DE FRUTAS


He estado 10 días tomando frutas ecológicas de la estación: cerezas, kiwis, naranjas, maracuyás, plátanos, melones, mangos, nectarinas, peras, paraguayos y sobre todo manzanas. Sin límite de cantidad. Sólo lo que me pedía el cuerpo, aprox unos dos kilos y pico de fruta en los primeros días.

Es curioso cómo se reacciona mentalmente a los cambios de hábitos alimentarios. Al principio duelen y después es un placer no pensar en la comida.


Los dos primeros días echaba de menos los sabores de la comida cocinada, de las especias y los aliños que le ponemos a los guisos para hacer más intenso su sabor y para calmar la ansiedad tenía que tomar infusiones de plantas medicinales, básicamente relajantes y depurativas: flor de azahar, zarzaparrilla, diente de león, tila y manzanilla.

Al tercero ya no echaba de menos la comida cocinada. Los sabores y olores de las frutas eran más intensos. Sabían mejor. Todo sabe mejor. Todo huele a más limpio. Empieza a doler un poco la cabeza y la lengua blanquea. Signo de que algo estamos limpiando.

Al quinto día estaba como nueva. Ya no tenía ni apetito. Comía porque necesitaba energía para poder levantarme por la mañana e ir a trabajar, pero perdí el instinto de abrir la nevera. Para mí, eso es casi el nirvana. Tengo problemillas de ansiedad con la comida en estados de estrés. Que el coco no me pida dulces o choco en momentos de boom laboral, es estupendo. Es el no va más.

A partir del sexto día bajé la cantidad de frutas. Ya sólo tomaba un kilo y medio diario y seguía sin apetito, pero sintiéndome muy bien, con fuerzas y con un ritmo físico y laboral absolutamente normal.

El hecho de abandonar el ayuno al décimo día fue porque tenía que hacer un viaje y había que ir cogiéndole el ritmo a la comida teniendo en cuenta que durante los próximos días iba a comer en restaurantes. O sea que empecé a poner el sistema digestivo en marcha con comidas suaves. Verduras al vapor y ensaladas. Después, incorporé algo de pescado al vapor y cereales integrales.

Me siento muy satisfecha de esta experiencia. Me ha sentado muy bien. He bajado la tensión arterial, eliminado líquido, el hígado trabaja mejor, el intestino está limpio y el corazón trabaja con más calma y hace que me sienta más tranquila y relajada.


Tras el viaje por Mallorca vuelvo como nueva. Feliz. Con energías renovadas, algún kilito recuperado, pero con muchos ánimos para retomar el ritmo normal de vida y con ello el del blog.

En esta ocasión, fotos de lo que ha sido mi alimento. Ya llegará el tiempo de las tartas de queso y otras delicatessens. Confieso que sueño con ello. No tengo remedio.

Saludos y muchísimas gracias por vuestros ánimos y deseos. Internet tiene estas cosas maravillosas. Esas palmadas y besos virtuales que animan y hacen pensar que las trasnochadas colgando fotos y recetas merecen mucho la pena.

Besos a todos.